"En cuanto llegaron los niños, quedó claro que les gustaba mucho el tema y que estaban deseando poder expresarse libremente y como quisieran sin más directrices.
Al ver la caja con los utensilios para el siempre popular "hormigueo", todos querían empezar enseguida y poner gatos, canguros y corazones en el papel, antes de recortarlos pacientemente con una aguja, es decir, hormiguear.
Y cuando pregunté qué era exactamente lo hermoso de la pintura, obtuve respuestas muy diferentes:
"¡Lo bueno es abrir y cerrar siempre los corrales!".
- "Me gusta dejar salir mi imaginación y.... bueno, simplemente me gusta... ¡También puedo distraerme!" - "Luego puedo colorear algo y colorearlo". O: "... ¡porque dibujas algo y lo coloreas con muchos colores y luego queda bonito!".
Y realmente lo eran, los cuadros y las obras de arte: ¡coloridos y hermosos! Y como los niños habían estado tan paciente y tranquilamente ocupados pintando y hormigueando, tuvieron que volver a ponerse en marcha.
Las coplas de carnaval, aún bien metidas en nuestros oídos, se bailaron y cantaron mucho y con mucho vigor. ¡Una tarde maravillosa! ¿Y a quién le sorprendería saber si podríamos volver a organizar la tarde exactamente igual? ¡Sí! Justo la semana que viene para nuestro próximo curso de "Pintura libre y diseño". Espero veros".
– Gaby Hammer
Muchas gracias, querida Gaby. 
Klaudia Skodnik y el equipo de ayudas de Fortuna










