Detrás de la aparente sencillez se esconde un verdadero reto: ¿Qué joyas quiero hacer? ¿Qué colores armonizan? ¿Y cómo hago un cierre seguro? Trabajar con alambre, alicates y cuentas engarzadas requiere un poco de destreza y paciencia.
Pero el esfuerzo mereció la pena, porque todos los participantes produjeron piezas preciosas: pulseras, pendientes, llaveros e incluso conjuntos completos de joyas para el verano. 
El trabajo de filigrana requiere concentración y tiene un efecto muy meditativo.
Puedes detenerte un momento, desconectar de la vida cotidiana y vivir el momento. Al mismo tiempo, se crea algo único, hecho por sus propias manos: una expresión de su propia creatividad e individualidad.
Y al final, ¡todos estuvimos de acuerdo en que podíamos salir con estilo esta noche! Fue una tarde maravillosa llena de creatividad y desaceleración, ¡un bienvenido equilibrio a la vida cotidiana!".
- Sarah Uessem
Muchas gracias, querida Sarah. 
Klaudia Skodnik y el equipo de ayudas de Fortuna










