"Bajo la dirección de Barbara y mía, los niños hicieron brillantes atrapasoles en el circo de la pintura.
Trabajar con cuentas planchadas no sólo es divertido, sino que también tiene un efecto calmante y desacelerador. Requiere sensibilidad y atención, y ahí es donde reside el efecto especial. Los niños estaban totalmente concentrados y relajados.
Cada paso se basa en el anterior, aportando estructura y claridad interior. La colocación precisa de las cuentas fomenta la destreza y tiene un efecto casi meditativo.
Con papel de calco y cuentas brillantes, crearon numerosos y coloridos parasoles de los que los niños estaban visiblemente orgullosos.
Cuando la obra de arte terminada brilla a la luz del sol, no sólo es bonita, sino también una expresión de su autoeficacia: los niños experimentan: "Esto lo he hecho yo". Esto refuerza su confianza en su propia creatividad.
El verano puede quedarse aquí un rato más".
- Sarah Uessem
Muchas gracias, queridas Sarah y Barbara. 










