Los niños a partir de tres años se divirtieron mucho con mamá o papá en la „Magia de Cera“.
Los padres ayudaron con el diseño al principio, más tarde se permitió a los niños experimentar por sí mismos mientras los adultos decoraban los fondos con acuarelas. Al final, todas las obras se secaron en paz y se llevaron orgullosas a casa, y una abuela incluso pudo disfrutar de unas fotos muy especiales. 
Momentos como estos demuestran lo maravilloso que es cuando la creatividad, la cercanía y hacer cosas juntos no sólo son divertidas, sino que también hacen brillar los corazoncitos. 
Muchas gracias, querido equipo de Malzirkus. 










