„Esta vez nos acomodamos en el vagón de circo por la noche. Un ambiente completamente diferente, tranquilo e increíblemente relajado. 
El corte en húmedo resaltó el brillo, y una gota de aceite de oliva hizo que los colores de las piedras resplandecieran de verdad. 
Cada piedra es un pequeño milagro. Sólo revela su verdadera belleza cuando la tratas con paciencia, atención y devoción.
Algunos adoptaron un enfoque muy prudente, otros se atrevieron a hacer recortes audaces, y otros se dieron cuenta de que dejar ir es a veces la parte más dura pero más hermosa del proceso.
Esto hace que cada amuleto sea realmente único. Único, individual y profundamente personal“.“
- Silke Janzen del @Atelier Kunstsaal
Muchas gracias, querida Silke. 










