Con mucha cola, servilletas otoñales, hojas y tarros de yogur desechados, se amasó y se pegó. Luego se decoró con mucho brillo y se adornó con una cadena de luces, y ya están listas: las preciosas luces otoñales. 
Pero no es tan fácil como parece. La técnica del decoupage es todo un reto para nuestros hijos pequeños.
Separar las servilletas, pegarlas con cuidado y luego encolarlas en los vasos requiere un poco de paciencia y destreza. Con un poco de ayuda y algunas explicaciones, todo salió muy bien.
Después incluso nos dio tiempo a jugar unas cuantas partidas a nuestro juego de memoria casero, en el que es muy importante tener buena memoria y concentración.
Mientras se secaban los vasos, algunos niños decidieron pintar y crear bonitos dibujos. ¡Y mirad qué cosas tan maravillosas y creativas han salido! Genial, ¿verdad? Creo que lo habéis hecho muy bien y os deseo que disfrutéis mucho con vuestros vasos luminosos.“
– Vuestra Gaby Hammer
Muchas gracias, querida Gaby. 











