Había chocolate por todas partes y los niños se lo pasaron en grande. Acabó cayendo más chocolate sobre los niños y en sus estómagos que sobre la mesa, pero eso fue precisamente lo que lo hizo tan divertido. 
La mezcla de caos, creatividad y dulces aromas ha convertido esta tarde en una experiencia especial que sin duda no olvidaremos fácilmente.
Ya estamos deseando que llegue la próxima actividad conjunta de repostería y chocolate“.“ 
- Veronique Donner
Muchas gracias, queridas Veronique y Hanna. 


