Hoy es el Día Internacional de las Personas con Discapacidad.
A menudo son cosas aparentemente pequeñas, que muchos no notan en su vida cotidiana, pero que suponen grandes obstáculos para las personas con discapacidad. Un bordillo demasiado alto para poder utilizar la acera. Una tienda a la que no se puede acceder debido a unos pocos escalones. O actividades de ocio diseñadas de tal manera que solo las personas independientes pueden participar sin problemas, mientras que aquellas que dependen de ayuda se quedan rápidamente fuera.
Los niños con discapacidad suelen tenerlo especialmente difícil. Muchos de ellos apenas tienen oportunidades de establecer contactos sociales fuera de la guardería, la escuela y su propio hogar. Las actividades de ocio o deportivas inclusivas para niños son poco frecuentes y, a menudo, inaccesibles para las familias que viven en el campo, ya que suelen ofrecerse solo en las ciudades.
Especialmente en las zonas rurales, las personas con discapacidad y sus familiares se enfrentan a numerosos obstáculos. El camino hacia la participación social se convierte así en un reto diario.
Nosotros también nos comprometemos activamente a eliminar las barreras poco a poco. Nuestro objetivo es diseñar nuestras ofertas de manera que sean realmente accesibles para todos. Para nosotros, la verdadera inclusión significa que todas las personas, independientemente de sus capacidades o necesidades, deben tener las mismas oportunidades de participar y poder utilizar nuestra oferta sin restricciones.
Por eso queremos destacar hoy que cada barrera que desaparece, por pequeña que parezca a primera vista, supone un gran paso hacia una sociedad en la que todas las personas tengan las mismas oportunidades. Una sociedad en la que puedan diseñar su vida de forma autónoma, activa y sin obstáculos innecesarios. 


