„Zentangle„ tiene su origen en “garabatos telefónicos" y significa algo así como caos meditativo. Los motivos se crean con fineliners negros, libremente, según la propia cuadrícula u objetivamente. Esta vez se añadió la acuarela: primero se pintaron zonas de color, que luego se rellenaron con finas líneas y dibujos. El resultado fueron cuadros emocionantes: muchos participantes descubrieron animales u otras figuras en las zonas coloreadas. 
Una participante incluso trajo su propia estilográfica de cristal, que siempre había querido probar: era perfecta para las líneas finas. Durante el curso, de vez en cuando se hacía mucho silencio. Se podía sentir cómo crecía la concentración y al mismo tiempo se desarrollaba un ambiente relajado. „Sentí el zen“, fue una de las respuestas.
El Zentangle calma por la repetición de los patrones y favorece la concentración. La acuarela estimula la imaginación porque las formas surgen libremente e invitan al descubrimiento. Juntas, las dos técnicas crean una atmósfera relajada y creativa en la que puedes calmarte y al mismo tiempo experimentar lúdicamente nuevos impulsos.“
- Sarah Uessem
Muchas gracias, queridos Sarah y Karl. 


