„En el circo de la pintura, nos aventuramos en la apasionante técnica de la pintura a la sal.
Los niños entraban curiosos en el vagón de circo y escuchaban atentamente mis instrucciones, porque para muchos de ellos esta forma de pintar era completamente nueva. 
Incluso pintar con pegamento les pareció especial a los niños: Las líneas gruesas y brillantes que se deslizan lentamente sobre el papel les dieron ganas de probarlo. A continuación, se espolvorea el dibujo con sal. 
Tras un breve tiempo de secado, se sacude el exceso de sal y entonces comienza la verdadera magia: los niños pintan cuidadosamente las líneas de sal con acuarelas. La sal absorbe la pintura inmediatamente y crea degradados de color brillantes y fluidos. Los niños se asombran de la viveza con que los colores se mueven por el papel. El papel negro también les inspiró: ¿Qué brilla especialmente bien sobre él? El resultado fueron cristales de hielo, tartas de cumpleaños, fuegos artificiales y muchos otros motivos imaginativos.
Los niños no sólo se divirtieron mucho, sino que a veces estaban realmente absortos en su trabajo.
Probar nuevos materiales, sentir las diferentes superficies y observar las reacciones de los colores tuvo un efecto tranquilizador, reforzó la confianza en sus propias manos y despertó la curiosidad y la creatividad: el tiempo pasó volando“.“
- Sarah Uessem
Muchas gracias, querida Sarah. 


