Casi todos los niños conocen las cuentas planchables, pero en el circo de la pintura les esperaba una sorpresa especial: ¡cuentas planchables que brillan en la oscuridad! 
„Los niños fueron increíblemente ingeniosos: lunas, planetas, estrellas, pequeños alienígenas... diseñados libremente o basados en una plantilla. Al colocar cada cuenta con precisión, los niños entrenan jugando su coordinación óculo-manual y su motricidad fina. El trabajo silencioso y cuidadoso fomenta la paciencia y la concentración y tiene un efecto maravillosamente relajante. Al experimentar con colores y formas, refuerzan su comprensión espacial y descubren su propia imaginación. Al final, se crea una obra de arte estable a partir de muchas cuentas pequeñas, un momento lleno de orgullo, autoconfianza y reconocimiento por el esfuerzo invertido. Las cuentas brillantes también hicieron que se les iluminaran los ojos e incluso que tuvieran ganas de irse a la cama. 
Era un grupo variopinto, muchos de los cuales aún no se conocían. La conversación reveló que algunos de ellos se trasladarán al mismo colegio en verano: un gran comienzo para nuevas amistades. La escuela fue un tema importante en general: los niños hablaron animadamente de sus clases, sus profesores y su vida cotidiana. Les damos espacio para que compartan entre ellos sus preocupaciones, preguntas y alegrías. También queremos dar las gracias a nuestro becario Karl Gailer por su apoyo durante el curso y su disposición a escuchar las historias de los niños“.“
- Sarah Uessem
Muchas gracias, queridos Sarah y Karl. 


