„¿Qué ocurre cuando un niño ya destaca a los cinco años por su gran independencia y orientación a las soluciones?
Esto supone un reto para muchos adultos. La razón es que la autodeterminación no suele coincidir con la expectativa de que se sigan las normas sin rechistar. Esto da lugar a conflictos, ataques de ira y, a menudo, a la recomendación de que el niño se someta a una prueba de TDAH.
Una madre insegura acudió a mí con estas preocupaciones.
Al trabajar con el caballo, sin embargo, surgió una imagen completamente distinta: un niño con una capacidad de comprensión superior a la media, un pensamiento flexible y una gran motivación. Se acercó al caballo con gran curiosidad, montó un recorrido por su cuenta y lo completó sin apenas orientación, y eso en el primer contacto y con sólo cinco años.
La cuestión central sigue siendo:
¿Cómo se puede ayudar a los niños autodeterminados a atenerse a los límites en situaciones importantes -especialmente peligrosas- que no pueden explicarse inmediatamente?
Un „¡Alto! ¡Alto!“ claro y coherente puede ayudarle a detenerse un momento. Sin embargo, la explicación posterior es crucial. Porque este niño quiere entender y sólo así evitará la frustración y aceptará las normas importantes.
Tengo muchas ganas de seguir trabajando con él y veo en él muchas cualidades valiosas que -con el apoyo adecuado- pueden darle un futuro estable y fuerte.“ - Heike Holtz
Muchas gracias, querida Heike. 


