¡El circo de la pintura estuvo lleno de bordados y bordados! Los niños se pusieron manos a la obra con gran curiosidad y aprendieron a utilizar la aguja, el hilo y la cartulina.
„Al principio, pinchábamos formas sencillas en el cartón: estrellas, corazones, arco iris o nuestras propias letras iniciales. Punto por punto, creamos plantillas de bordado individuales. Después bordamos los agujeros con lana de colores.
Para algunos niños, trabajar con aguja e hilo no fue tan fácil al principio. Algunos se sentían inseguros o todavía necesitaban un poco de apoyo.
Pero con cada puntada se volvían más valientes y más seguras de sí mismas.
El bordado requiere paciencia y calma, y eso era exactamente lo que necesitaban los niños. Pudieron concentrarse, trabajar a su ritmo y ver cómo se creaba una hermosa obra a partir de muchos pequeños puntos. Al final, podían decorar su obra con plumas, cuentas u otros materiales. Cada niño decidió por sí mismo cómo quería que fuera su obra. Los resultados fueron coloridos, variados y muy creativos. 
Los niños se dieron cuenta enseguida de que, con un poco de práctica, uno se va sintiendo cada vez más seguro de sí mismo y que, con confianza y valentía, se pueden hacer cosas realmente bonitas. Fue bonito ver lo orgullosos que estaban de sus propias creaciones al final y lo bien que se sentían por haber conseguido algo que quizá al principio no creían poder hacer.“
- Sarah Uessem
Muchas gracias, querida Sarah. 


