La esperanza crece en silencio. A veces sobre cuatro pezuñas.
Cuando la inundación cambió el valle del Ahr, dejó tras de sí una cosa por encima de todo: Incertidumbre. Miedo. Pérdida.
Y muchos niños cuyo mundo de repente ya no era seguro.
Llevamos muchos años ofreciendo terapia asistida con animales.
Pero tras la inundación, se convirtió en un ancla importante para muchos niños.
Una chica, a la que llamamos Mia, apenas habló durante las primeras horas.
Pero siguió acariciando con cuidado el pelaje del poni.
Semana tras semana.
En algún momento, llegaron las primeras palabras.
Luego una sonrisa.
Entonces coraje de nuevo.
Los animales no puntúan.
Tú escucha.
Tú te quedas.
Especialmente los niños en situaciones vitales estresantes -ya sea por catástrofes naturales, crisis familiares u otras experiencias difíciles- encuentran seguridad y estabilidad en el encuentro con nuestros animales de terapia.
Aprenderás,
regular mejor sus miedos
Generar confianza
Experimentar la autoeficacia
Y sobre todo:
Las citas periódicas, la responsabilidad por el animal, unos procedimientos claros... todo ello sirve de apoyo.
El caos se convierte en estructura y las exigencias excesivas en seguridad.
También están ocurriendo grandes cosas en nuestros programas de grupo:
Aquí es donde se crea la comunidad: los niños se dan cuenta: No estoy solo.
Aprenderás:
Cada día vemos lo sostenible que es este trabajo, cómo crecen los niños y cómo la incertidumbre se convierte en confianza.
Para poder seguir ofreciendo este valioso apoyo -especialmente a los niños del valle del Ahr-, lanzamos en Semana Santa nuestro patrocinio de la terapia asistida con animales.
Con su patrocinio
La Pascua representa un nuevo comienzo.
Ayude a que sea una realidad para más niños.
Toda la información: https://www.fortuna-hilft.de/mal-zirkus/kinder-patenschaft/
Hágase patrocinador ahora: https://donate.raisenow.io/xnqnc?lng=de


