„En consonancia con el tan esperado sol, hicimos pequeñas coronas primaverales con cartones de huevos en el circo de la pintura. 
Los niños se entusiasmaron de inmediato y recortaron pequeñas flores de las anodinas cajas de cartón y probaron cómo podía encajar todo. El resultado fueron ideas muy diferentes: algunas flores se colocaron juntas, otras se dispusieron individualmente. 
La pintura acrílica le dio mucho colorido: los niños eligieron sus colores favoritos.
Mezclaron, probaron cosas y se tomaron su tiempo hasta que cada flor quedó exactamente como habían imaginado. En este trabajo tranquilo y concentrado, pudieron experimentar lo bien que sienta crear algo con sus propias manos, tomar decisiones y ver cómo algo bello crece a partir de muchos pequeños pasos. Algunos niños parecían realmente absortos, otros intercambiaban ideas y se daban consejos mutuamente. 
Nos acompañó un pensamiento importante: no hay que tirarlo todo enseguida. Cosas que a primera vista parecen inútiles pueden convertirse en algo hermoso. Los niños descubrieron lo emocionante que es mirar los materiales de otra manera y darles una segunda vida. Esto hizo que el proceso no sólo fuera creativo, sino también consciente y lúdicamente sostenible. 
Al final, todos sostenían en sus manos sus propias coronas de primavera, cada una de ellas una pequeña pieza única que demuestra cuánta imaginación, paciencia y alegría tienen los niños“.“
- Sarah Uessem
Muchas gracias, querida Sarah. 


