„En las nuevas salas creativas del Malzirkus, se utilizó la mejor lana merina, agua jabonosa caliente y mucha paciencia para crear linternas mágicas.
La lana sin hilar, con sus ricos colores, despertó inmediatamente el interés de los niños.
„Huele a oveja“ o „¡Qué acogedor!“ fueron las primeras reacciones.
Con mucha paciencia y destreza, se crearon diversos motivos con lana de fieltro:
Un prado de flores, un globo aerostático o árboles en flor son sólo algunos ejemplos.
Trabajar con las manos en el agua caliente relajó a los niños y creó un ambiente muy sociable y alegre.
Al final, todos estaban muy orgullosos de su luz de primavera tan individual“. -Barbara Henschke
¡Muchas gracias, querida Barbara! 


