„Fue muy agradable ver que la imaginación de los niños se disparaba inmediatamente con la elección de los materiales.
Unos palos, un poco de alambre y lana de colores se transformaron rápidamente en miembros de una familia, cantantes de una banda o un superhéroe.
Los niños trabajaron muy concentrados. Al principio no les resultó fácil envolver y hacer nudos. Pero con un poco de práctica y apoyo mutuo, fueron mejorando.
Al final del taller, los niños se sumergieron en un juego de rol con las figuras de palo que ellos mismos habían creado.
Todos reunidos de nuevo en el parterre de hierbas recién plantado del Malzirkus para la sesión fotográfica conjunta“. - Barbara Henschke
¡Muchas gracias, querida Barbara! 


